Cuanto más bajo sea tu punto de partida, más alta será tu elevación. El mayor mérito del cristiano militante no consiste en su virtud, sino en el combate que libra para trasmutar en virtud su impudor, su cobardía, su incredulidad, su malicia. Un día, un glorioso arcángel irá a situarse a la diestra de Dios: no será Miguel, ni Gabriel, será Lucifer, que por fin habrá trasmutado su horrible negrura en luz.
San Francisco de Asis (Niko Kazantzakis)