Toda organización (u organismo) tiene sólo dos estados posibles: orden o desorden. Seiton o ausencia de Seiton (la segunda de las 5 “S”). Aquí aplica el principio de no contradicción de la lógica aristotélica: algo no puede ser y no ser al mismo tiempo y en la misma circunstancia. En la práctica existen distintos grados de orden y de desorden, y por eso observamos organizaciones más o menos efectivas, más o menos caóticas.
Raúl A. Perez Verzini